El próximo 28 de octubre de 2026, Madrid acogerá la IV Jornada de Psicología y Adicciones del Consejo General de la Psicología de España, que este año lleva por título “Las redes sociales: luces y sombras”. El evento propone analizar, desde la evidencia científica y la práctica profesional, el impacto psicológico y social de las redes, los factores que pueden favorecer un uso problemático y las estrategias de prevención e intervención. Un encuentro especialmente oportuno ante una realidad que preocupa cada vez más a profesionales, familias y educadores: el aumento del uso problemático de las redes sociales entre los más jóvenes (Consejo General de la Psicología de España, 2026).

¿Estamos ante un aumento de las adicciones a las redes sociales?

Los últimos datos disponibles nos alertan de un incremento del uso de las redes sociales, aunque debemos utilizar el término “adicción” con cautela. El estudio internacional ‘A focus on adolescent social media use and gaming in Europe, central Asia and Canada: Health Behaviour in School-aged Children international report from the 2021/2022 survey. Volume 6’, realizado en colaboración con la Oficina Regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud, muestra que el porcentaje de adolescentes con un patrón de uso problemático de las redes sociales aumentó del 7% en 2018 al 11% en 2022. Los datos de 2022 proceden de cerca de 280.000 jóvenes de 11, 13 y 15 años de 44 países y regiones. Además, el porcentaje de uso problemático fue superior entre las chicas (13%) que entre los chicos (9%) (Boniel-Nissim et al., 2024).

Una revisión sistemática y metaanálisis publicada recientemente, que reunió 20 estudios con una muestra total de más de 486.000 adolescentes de distintas regiones, estimó una prevalencia conjunta de comportamientos adictivos o problemáticos relacionados con las redes sociales del 25% (Ahmer et al., 2026). Sin embargo, los resultados variaron enormemente entre los estudios analizados, debido, entre otros factores, a las diferentes herramientas y criterios empleados para evaluar este fenómeno. Por ello, esta cifra debe interpretarse con cautela y no significa que uno de cada cuatro adolescentes pueda considerarse ‘adicto’ a las redes sociales (Ahmer et al., 2026).”

No todo uso frecuente es un uso problemático

Este matiz resulta fundamental. Pasar mucho tiempo en Instagram, TikTok, X u otras plataformas no implica necesariamente desarrollar una adicción. Una amplia revisión publicada en 2026, que sintetizó 72 revisiones y metaanálisis sobre redes sociales y salud mental adolescente, encontró asociaciones débiles e inconsistentes cuando se analizaba simplemente el uso general de las redes. En cambio, cuando se estudiaba específicamente el uso problemático, su relación con indicadores de malestar psicológico era mucho más consistente (Tølbøll, 2026).

El problema, por tanto, parece residir menos en contar minutos delante de una pantalla y más en cómo se utilizan las redes y qué lugar ocupan en la vida de la persona. La dificultad para controlar su uso, la interferencia con otras actividades o responsabilidades y la persistencia pese a experimentar consecuencias negativas son indicadores más relevantes que el tiempo de conexión considerado de manera aislada (Boniel-Nissim et al., 2024; Tølbøll, 2026).

Salud mental, sueño y atención

La investigación reciente está permitiendo comprender mejor los problemas asociados al uso problemático. Un metaanálisis que revisó 182 estudios, con más de un millón de participantes, encontró asociaciones entre el uso problemático de redes sociales y mayores niveles de depresión, ansiedad y problemas de sueño, además de un menor bienestar (Ahmed et al., 2024).

¿Qué dicen los estudios sobre el sueño? En un estudio longitudinal con adultos jóvenes, el uso problemático mostró síntomas depresivos y de ansiedad, y tanto el insomnio como una peor calidad del sueño mediaron parcialmente esta relación (Ahmed et al., 2025). Estos resultados no permiten trasladar automáticamente las conclusiones a todos los adolescentes, pero aportan información relevante sobre los posibles mecanismos que conectan el uso problemático del móvil y la salud mental.

También se están investigando otros ámbitos. Una revisión sistemática reciente encontró que el uso problemático de redes sociales se relacionaba con síntomas de inatención e impulsividad en adolescentes. No obstante, los propios autores advierten de que el predominio de estudios transversales impide establecer con seguridad la dirección de esta relación (Fabio & Picciotto, 2026).

Esta cuestión de la causalidad es esencial. Los problemas emocionales pueden favorecer determinados patrones de utilización de las redes y, al mismo tiempo, un uso problemático podría contribuir al malestar. De hecho, las revisiones longitudinales muestran que intervienen numerosos factores individuales, familiares y sociales, por lo que resulta difícil reducir el fenómeno a una única causa (Pazdur et al., 2025).

Prevenir no significa únicamente prohibir

¿Qué podemos hacer entonces? La investigación empieza a proporcionar algunas respuestas. Una revisión de 2025 señala que las intervenciones que enseñan a los adolescentes estrategias cognitivas y conductuales para relacionarse de manera saludable con las redes parecen más prometedoras para mejorar el bienestar a largo plazo que aquellas centradas exclusivamente en restringir su uso o advertir de sus peligros. Entre las técnicas estudiadas se encuentran la alfabetización mediática, el mindfulness, la autocompasión y diferentes estrategias para establecer límites saludables (Nagata et al., 2025).

El reto, por tanto, no consiste en demonizar unas herramientas que también ofrecen oportunidades de comunicación, aprendizaje y conexión social, sino en detectar cuándo su uso deja de ser saludable, identificar los factores de vulnerabilidad y protección y desarrollar estrategias eficaces de prevención e intervención.

Precisamente estas cuestiones estarán en el centro de la IV Jornada de Psicología y Adicciones: “Las redes sociales: luces y sombras”, organizada por el Consejo General de la Psicología de España el próximo 28 de octubre de 2026 en Madrid. La jornada abordará temas como los efectos de las redes sociales y las nuevas tecnologías sobre el cerebro, los factores de vulnerabilidad y protección y la evidencia clínica disponible para el tratamiento del uso problemático. Una oportunidad para profesionales y personas interesadas en comprender, desde la Psicología y desde una perspectiva basada en la evidencia, uno de los principales retos de nuestro entorno digital. El programa completo y la inscripción están disponibles en https://jornadas.cop.es/adicciones/ (Consejo General de la Psicología de España, 2026).

Bibliografía

Ahmed, O., Dawel, A., Walsh, E. I., & Cherbuin, N. (2025). Longitudinal associations between problematic social media use and mental health: Mediating role of sleep. Addictive Behaviors, 170, 108446. https://doi.org/10.1016/j.addbeh.2025.108446

Ahmed, O., Walsh, E. I., Dawel, A., Alateeq, K., Espinoza Oyarce, D. A., & Cherbuin, N. (2024). Social media use, mental health and sleep: A systematic review with meta-analyses. Journal of Affective Disorders, 367, 701–712. https://doi.org/10.1016/j.jad.2024.08.193

Ahmer, Z., Arshad, N., & Shafique, K. (2026). Likes, shares, and addiction: Pooled prevalence of social networking sites addiction among school-going adolescents—A systematic review and meta-analysis. Archives of Psychiatric Nursing, 62, 152105. https://doi.org/10.1016/j.apnu.2026.152105

Boniel-Nissim, M., Marino, C., Galeotti, T., Blinka, L., Ozoliņa, K., Craig, W., Lahti, H., Wong, S. L., Brown, J., Wilson, M., Inchley, J., & van den Eijnde, R. (Eds.). (2024). A focus on adolescent social media use and gaming in Europe, Central Asia and Canada: Health Behaviour in School-aged Children international report from the 2021/2022 survey (Vol. 6). WHO Regional Office for Europe. https://www.who.int/europe/publications/i/item/9789289061322

Consejo General de la Psicología de España. (2026). IV Jornada Psicología y Adicciones: Las redes sociales: luces y sombras. https://jornadas.cop.es/adicciones/

Fabio, R. A., & Picciotto, G. (2026). The relationship between social media use and adolescent inattention and impulsivity: A systematic review. Research in Developmental Disabilities, 169, 105237. https://doi.org/10.1016/j.ridd.2026.105237

Nagata, J. M., Hur, J. O., Talebloo, J., Lee, S., Choi, W. W., Kim, S. J., Lavender, J. M., & Moreno, M. A. (2025). Problematic social media use interventions for mental health outcomes in adolescents. Current Psychiatry Reports, 27, 491–499. https://doi.org/10.1007/s11920-025-01619-3

Pazdur, M., Tutus, D., & Haag, A.-C. (2025). Risk factors for problematic social media use in youth: A systematic review of longitudinal studies. Adolescent Research Review, 10, 237–253. https://doi.org/10.1007/s40894-025-00264-4

Tølbøll, K. B. (2026). Review: Social media use and adolescent mental health—An umbrella review and power analysis. Child and Adolescent Mental Health. Advance online publication. https://doi.org/10.1111/camh.70071