Inicio » Tratamiento de adicción al juego o ludopatía

¿Qué es el juego patológico?

Para la mayoría de las personas, los juegos de azar son simplemente una forma de entretenimiento, una forma de probar suerte o una actividad para relacionarse con los demás. Pero como ocurre con otros muchos comportamientos, por diversas circunstancias puede acabar siendo perjudicial para la persona que lo practica. Para saber si se tiene problemas con el juego se pueden revisar las siguientes cuestiones:

  • ¿Ha jugado alguna vez más dinero del que tenía pensado?
  • ¿Ha afirmado usted alguna vez haber ganado dinero en el juego cuando en realidad había perdido?
  • ¿Ha intentado alguna vez dejar de jugar y no ha sido capaz de ello?
  • ¿Ha dejado de cumplir alguna vez con las obligaciones-laborales, académicas- debido al juego?
  • ¿Se ha sentido alguna vez culpable por lo que le ocurre cuando juega?

Si juega con una determinada frecuencia, invirtiendo cantidades crecientes de dinero y dedica mucho tiempo a esta actividad, entonces es que ya interfiere de forma importante en su vida, limitando el desarrollo de otras actividades.

El placer inicial producido por el juego dejará paso a una sensación de malestar pues seguirá jugando de forma compulsiva a pesar de ser consciente de los problemas que le produce: psicológicos, familiares, sociales, laborales, legales…

La ludopatía es una adicción que tiene tratamiento. En muy poco tiempo mejorará la vida y la preocupación se irá reduciendo.
Hoy es el mejor día para comenzar una nueva vida sin jugar.

Fases y tratamiento de la Ludopatía

El juego patológico se trata de un trastorno con una serie de fases claramente definidas y por lo tanto predecibles:

  • Fase de GananciaAl principio el jugador atraviesa un período de suerte donde se producen episodios frecuentes de ganancias. Estos conducen a una mayor excitación por el juego, con lo que el individuo empieza a apostar con más frecuencia, creyéndose, además, que es un jugador excepcional.

  • Fase de Pérdida: Una actitud excesivamente optimista en el jugador, que es característica del estilo del jugador patológico, le conduce a aumentar significativamente la cantidad de dinero que arriesga en el juego. Debido a este aumento en la suma de dinero apostado, se van a producir fuertes pérdidas, difíciles de tolerar, y es entonces cuando empieza a jugar con el propósito, no ya de ganar, sino de recuperar lo perdido.

  • Fase de Desesperación: En ésta fase la persona ha generado normalmente una gran deuda y se produce el ansia por devolver el dinero rápidamente; aparece el sufrimiento que produce la alienación de la familia y amigos; se genera una reputación negativa en la comunidad y el rechazo social, y un aparece el deseo irrefrenable de recuperar las sensaciones positivas de los momentos de ganancias.

Según estudios realizados por Becoña en España, las características descriptivas más importantes de los jugadores patológicos son las siguientes:

• Hay dos hombres por cada mujer jugadora patológica.

• Predominan los jugadores patológicos entre los más jóvenes (el 40 % de todos tiene entre 18 y 30 años).

• Tienen menor nivel educativo.

• Hay aproximadamente la misma cantidad de personas solteras que de casadas.

• Tienen menos ingresos económicos.

• Su ocupación laboral es semejante a la del resto de la población no jugadora. No existe, por tanto, un patrón característico de asociación entre una determinada profesión y un mayor nivel de juego. Sin embargo, los más castigados socialmente por los problemas de juego, dada su situación social, personal y económica, son las amas de casa, los parados, los jubilados y los que tienen empleos eventuales, aun cuando el juego afecta a todas las clases sociales.

• Juegan predominantemente a las máquinas tragaperras/tragamonedas (en el 75 % de los casos es el juego predominante).

•Cuanto mayor es la ciudad de residencia, mayor es el número proporcional de personas jugadoras patológicas.

El tratamiento terapéutico tiene como objetivo conseguir la abstinencia total del juego y prevenir las posibles recaídas. A través del tratamiento psicológico la persona irá aprendiendo paulatinamente a controlar su impulso a jugar.

Se utilizan diferentes técnicas como la desensibilización automática y la relajación que se dirigen a controlar la ansiedad generada por la abstinencia de jugar. Técnicas de terapia cognitiva como el registro de pensamientos automáticos repetitivos o distorsionados, la toma de conciencia del problema, o la solución de problemas. Y se considera muy efectiva la terapia de grupo, ya que ayuda el compartir dificultades, favorecer la comunicación y encontrar estrategias de solución de problemas.

El juego se ha convertido en una patología cada vez más frecuente entre la población mundial, pero que cuenta con herramientas de diagnóstico, tratamiento y prevención muy desarrolladas que ayudan con efectividad a la persona afectada a superar el problema.

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