Adicción a otras drogas

Adicción a otras drogas2018-08-18T12:43:45+00:00

Desintoxicación de otras drogas

Normalmente los pacientes ingresan en nuestros tratamientos por consumo mayoritario de alcohol, cocaína, barbitúricos y benzodiacepinas, heroína, metadona y cánnabis, pero en muchos casos refieren el consumo de otras sustancias a modo de cóctel.

Nuestro papel es identificar estas drogas que provocan también craving o deseo en el paciente y tener en cuenta los efectos en la prevención de recaídas. A continuación encontramos las más frecuentes.

GHB

Conocida como éxtasis líquido, biberones, líquido X, oro bebible. Se observa su consumo recreativo a partir de 1995. No tiene efectos similares al éxtasis ni es un estimulante pero su nombre provoca esta confusión. Fue sintetizado en 1962 por el investigador francés H. Laborit cuando estudiaba los efectos del GABA (neurotransmisor) en el cerebro y comprobó que el GHB podía cruzar la barrera hematoencefálica, algo que no hacía el GABA.

El GHB se encuentra de forma natural en las células del cuerpo humano (riñón, corazón, músculo esquelético…) y es especialmente importante su función en cerebro ya que actúa como neurotrasmisor en el Sistema Nervioso Central. Lo encontramos en formato de Líquido transparente y polvo cristalino. Según los datos disponibles, en nuestro país su uso es muy minoritario, pero va en aumento en la población juvenil.

El GHB puede producir alucinaciones, delirios, somnolencia, hipotonía, confusión, cefalea, desequilibrio, alteraciones respiratorias, agarrotamiento de los músculos, efectos anestésicos, convulsiones, vómitos, incontinencia urinaria, disminución del ritmo cardio-respiratorio, coma temporal e incluso la muerte.El síndrome de abstinencia se ha estudiado menos que otras drogas con más antigüedad, pero se caracteriza por insomnio, temblor, taquicardia, confusión y, a veces, pueden aparecer delirios, alucinaciones, paranoia, ansiedad y agitación.

Crack

También denominada base libre o basuko. Fumado produce una gran liberación de neurotransmisores que estimulan los centros del placer, estos neurotransmisores terminan por agotarse provocando un gran sufrimiento para el consumidor que tiende a consumir más sustancia de forma compulsiva. Es fácil que se produzca una sobredosis por su rápida absorción.

El crack es una modalidad de preparación de la cocaína que permite ser fumada. De hecho, su nombre procede del sonido producido por la rotura de los cristales cuando son calentados para ser fumados. Se presenta en forma de cristales o gránulos de color blanco amarillento o beige en forma de terrones o bolas. El incremento de este consumo parece que sigue un patrón parecido al consumo de cocaína y va extendiéndose entre los consumidores de heroína por vía pulmonar.

El Crack produce rápida dependencia

La dependencia es rápida debido a su efecto muy potente y rápido aunque de duración breve (El crack puede llegar hasta el cerebro una vez aspirado el humo en 10 segundos y la duración de los efectos es, aproximadamente de 20 minutos). También la tolerancia a esta sustancia se establece de forma rápida e intensa. El síndrome de abstinencia presenta depresión, disforia (malestar), insomnio, irritabilidad y cansancio. Otras consecuencias negativas son: problemas del sistema respiratorio, aparición de anginas de pecho e infartos de miocardio, ansiedad, depresión, disminución del apetito, insomnio, cambios de humor.

El consumo continuado puede desencadenar una psicosis paranoide en personas con predisposición.

MDMA

Mas conocida como “éxtasis“(acortado a “E“, “X” o “XTC“), o “rola“, “Adam” “pasti” o “la droga del amor“. También se encuentra como  “molly” o “mandy” cuando se refiere a la MDMA en polvo o en forma cristalina, por lo general lo que implica un mayor nivel de pureza.

Es una droga con efectos sobre las emociones y las relaciones sociales.  Puede producir euforia, una sensación de unión con los demás. La disminución de la ansiedad produce una pérdida de la timidez, favoreciendo las extraversión y procurando una sensación de alegría absoluta y de hiperactividad, así como un aumento de la actividad cerebral. Además aumenta la sensación de fuerza física y se reduce reducir la sensación de sueño.

El síndrome de abstinencia presenta problemas para conciliar el sueño, sensación de decaimiento, cansancio y aumento de reacciones agresivas. La euforia inicial da paso a un estado de agotamiento, de tristeza, de ansiedad y agresividad, de ahí las ganas de consumir de nuevo esa misma sustancia u otras que reduzcan la ansiedad (tranquilizantes, alcohol, heroína). Esta fase puede durar varios días por lo que la probabilidad de nuevos consumos se ve incrementada. Los riesgos son variados, desde alteración grave del ritmo cardíaco, subida de la temperatura corporal con riesgo de deshidratación, contracción de la mandíbula, temblores y convulsiones, aumento del estado de alerta, insomnio, Insuficiencias renales y hepáticas. Psicológicamente se producen crisis de ansiedad, depresiones y alteraciones psicóticas como el sentimiento de no ser el mismo, de volverse loco puede sobrevenir de inmediato, en los días siguientes y a veces es definitivo.

PCP o polvo de ángel

Píldora de la paz, barco del amor…  es una sustancia muy adictiva que con el tiempo desarrolla tolerancia. Los efectos varían según la dosis: si es baja, el consumidor siente un leve aumento de la frecuencia respiratoria, aumento de la tensión arterial y del pulso, adormecimiento de las extremidades, dificultad de coordinación y desorientación general. En cuanto al consumo en dosis altas, la persona sufre bajada de tensión, lentitud en el pulso y la respiración, lo que desemboca en nauseas, vómitos, alucinaciones, psicosis esquizofrénica, violencia, convulsiones, coma y muerte.

Se denomina “cristalizada”, la persona que ha consumido PCP durante mucho tiempo. Los síntomas son la disminución de reflejos, la pérdida de memoria, dificultad para hablar y pensar, depresión, pérdida de peso, impulsividad, depresión, letargia, dificultades de concentración y trastornos emocionales. Estos síntomas pueden persistir pasado un tiempo después del último consumo. Normalmente, se suele consumir disuelta en agua o alcohol, aunque también podemos encontrarla como pasta gomosa, en papel mojado, tabletas o capsulas.

Inhalantes

La palabra “Inhalantes” es muy genérica,  se refiere a los vapores de substancias tóxicas que se inhalan para alcanzar un colocón rápido. Hay más de 1.000 productos caseros y otros productos de uso común que se podrían consumir como inhalantes, entre los más frecuentemente usados están el betún de zapatos, pegamento, tolueno, gasolina, gas para encendedores, óxido nitroso o “whippets”, pintura en spray, líquido corrector, líquido para limpiar, nitrito de amilo o “poppers”, desodorantes para vestuarios o “rush”,  disolventes de pintura….. Están al alcance de todos yactúan directamente sobre el sistema nervioso. Por este motivo, en muy poco tiempo, el consumidor experimenta intoxicación y otros efectos similares a los del alcohol. Además se observa:

  • Balbuceo e incapacidad de coordinar el movimiento
  • Alucinaciones y delirios
  • Mal carácter, irritabilidad y/o desgana-apatía
  • Juicio deteriorado a veces con pérdida del conocimiento
  • Fuertes dolores de cabeza
  • Erupciones alrededor de la nariz y la boca
  • A largo plazo conduce a una insuficiencia cardíaca y a la muerte por asfixia. También depresión, daños graves y a veces irreversibles en corazón, hígado, riñones, pulmones y cerebro con deterioro de la memoria y disminución de la inteligencia y los procesos cognitivos en general.

POPPER

También conocida como  nitratos, bananas, bush, snappers. En la mayoría de las ocasiones se consume de forma inhalada y excepcionalmente y mucho más peligrosa, por vía oral. Tiene efecto vasodilatador muy rápido con duración breve (un par de minutos) por lo que genera dependencia psicológica con facilidad. Provoca sensación de calor y euforia, bajada rápida de la presión arterial, distorsiones perceptivas placenteras y el aumento de la satisfacción sexual, lenguaje incoherente, ralentización del tiempo de respuesta, aumento de la agresividad y depresión severa del Sistema Nervioso Central.

En cuanto a los síntomas, aún no se conocen muy bien, pero se sabe que tras consumir grandes dosis, la persona sufre náuseas, vértigos, delirios, disminución del ritmo cardíaco, dificultades en la respiración, hipotensión, perdida de conocimiento, quemaduras en la mucosa nasal y micro-roturas en los capilares del cerebro.

KETAMINA

También K, special k, kit– kat, vitamina k,… Se trata de una sustancia sintetizada en 1962 y utilizada desde los años 70, como anestésico, en medicina y veterinaria. La ketamina es un líquido incoloro e inodoro, que se suele consumir vía oral, intravenosa o esnifada. También puede encontrarse en polvo, cristales blancos, pastillas o cápsulas.

La dependencia que genera es muy alta, sobre todo psicológica, y la tolerancia del organismo actúa de forma rápida. En cuanto a los efectos, el consumo en dosis bajas o medias, la sensación que provoca es parecida a la de borrachera por alcohol o sedantes. Sin embargo, en dosis altas, el organismo queda prácticamente anulado. El consumidor experimenta un gran viaje psicodélico, durante el cual siente cómo se deforma el cuerpo, ve imágenes inventadas, pierde la noción de la realidad, etc. El llamado “Mal Viaje” puede causar pérdida total de conciencia, estado de coma o incluso la muerte.

Anfetaminas

Familiarmente denominadas anfetas, speed, centramina…
Una de las acciones propias de las anfetaminas es la capacidad que tienen de incrementar el nivel de atención y concentración en tareas concretas, y ésta es la razón por la que su uso ha estado tan difundido entre los estudiantes.
La encontramos como tabletas, cápsulas y en polvo, con texturas y colores diferentes. Su pureza es variable ya que se corta con lactosa, manitol, cafeína, paracetamol, etc. El método más común de consumo es la administración oral, aunque también pueden inyectarse o esnifarse.

Produce alta tolerancia e intensa dependencia que provoca en el individuo un fuerte deseo de la sustancia y una necesidad imperiosa de consumirla. El síndrome de abstinencia producido por el consumo de anfetaminas atraviesa distintas fases:
1ª Fase (crash): desde pocas horas hasta 9 días. Se observan cambios bruscos de humor, depresión, falta de energía, ansiedad, insomnio y un intenso deseo de consumir.
2ª Fase intermedia o de abstinencia: de 1 a 10 semanas: Fatiga, falta de energía y de motivación y depresión.
3ª Fase indefinida: pueden aparecer intensos episodios que hagan recaer al consumidor.
Una sobredosis de anfetaminas provoca el aumento de la temperatura corporal, causa inquietud, alucinaciones, irritabilidad, convulsiones e incluso la muerte. Un abuso crónico de las anfetaminas da lugar a depresiones, aparición de acné, cabello seco y trastornos en los dientes, encías y uñas. Es muy común la aparición de un cuadro denominado psicosis tóxica anfetamínica que se puede confundir con la esquizofrenia.

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