Tratamiento de adicción a la cocaína

Adicción a la Cocaína

Tratamiendo de la adicción a la cocaína

COCAÍNA (Clorhidrato de cocaína), conocida como coca, nieve, farlopa, perico, blanca… Se presenta en forma de polvo blanco cristalino, en bolsas o sobrecitos de papel (papelinas).  Y se consume de forma esnifada, inyectada, tópica.

La cocaína es  el psicoestimulante con mayor proporción de consumidores habituales. Se trata de una droga relacionada con la diversión y la experimentación de nuevas sensaciones, por lo que su grado de dependencia es uno de los más elevados entre las sustancias psicoactivas.

Se trata de un preparado por síntesis química y su pureza puede oscilar entre un 5% y un 50%.

Según el proceso de elaboración y las sustancias empleadas se obtendrán diferentes modalidades de derivados:

  • Clorhidrato de cocaína
  • Pasta de coca o basuko, base libre o “crack”.

El tratamiento:

La desintoxicación es una fase relativamente sencilla. Con apoyo farmacológico el paciente no sufre la retirada. Deshabituación y reincorporación dependerán mucho de la edad del paciente y de sus experiencias vitales. La pregunta es: ¿Quiero?. Si la respuesta es positiva el pronóstico es muy favorable.

¿Cómo detectar si hay problema?

Para diagnosticarlo debe analizar la impacto en la salud (entendiéndola como el bienestar físico, mental y social). Comportamientos frecuentes de abuso son:

  • Pupilas dilatadas
  • Necesidad de mayor presupuesto económico
  • Mentiras, engaños, hurtos
  • Desapariciones largas del entorno familiar
  • Alteración del sueño
  • Perdida de apetito
  • Comportamiento ansioso, inquieto
  • Tolerancia a estimulantes
  • Cambios del humor desde irritable a depresivo

Tolerancia y Abstinencia:

Con el tiempo, su consumo produce tolerancia. El consumo prolongado de grandes dosis puede producir: Hemorragias nasales, problemas respiratorios, alteración del sueño, inquietud, irritabilidad, agresividad, apatía sexual, impotencia, trastornos nutricionales, cefaleas o accidentes vasculares, que pueden llegar al infarto cerebral. También complicaciones psiquiátricas como irritabilidad, crisis de ansiedad, disminución de la memoria y de la capacidad de concentración y la “Psicosis cocaínica” que consiste en la aparición brusca de ideas paranoides que llevan a la persona a un estado de confusión, pudiendo producir verdaderas crisis de pánico y alucinaciones.

El síndrome de abstinencia, se manifiesta con depresión, insomnio, somnolencia, irritabilidad, fatiga, cambios bruscos de estado de ánimo, anhedonia (falta de placer ante los estímulos), etc.