Se buscan tratamientos baratos

Se requiere tratamientos baratos, de crisis, para depresiones, estrés, abuso de alcohol, pastillas, juego patológico, Internet, compras compulsivas, etc.

 

Antes de la crisis se prescribían antidepresivos a un 9% y ansolíticos a un 26% de la población sana (sin enfermedad mental), Esto supone un 26% de la sociedad medicada con psicofármacos (la mas alta de toda Europa). Esto ha empeorado con la crisis.

Los datos son inequívocos según se ha informado en el V Congreso Nacional de Salud Mental que se ha llevado a cabo en Barcelona. Se aprecia un 19% de incrementos por depresión (en 2006 era un 28,9% y en 2010 era de un 47,5), un 8,4% de ansiedad.  El alcoholismo ha subido de 1,4 en 2006 a un 6,2 en 2010.

Esto nos lleva a pensar en la necesidad de ir disponer de tratamientos gratuitos o de bajo coste y eficientes para la población que generará dependencia a estas sustancias, pues es este el resultado inevitable frente a la realidad actual.

Sin embargo, y  de nuevo debido a la crisis, se están recortando las prestaciones asistenciales ambulatorias en relación a el número de puntos de atención o el número de profesionales. En el sector privado se encuentran muy buenos tratamientos de abordaje para la desintoxicación, en formato de ingreso o ambulatorio. 

Naturalmente el primero de estas modalidades parece mas seguro para lograr desintoxicaciones pero su coste es muy elevado y nada apto para esta época de escasos recursos.

Se aprecia, en los últimos años, modelos de intervención para el abordaje para la desintoxicación, en formato ambulatorio, que nada envidian a los formatos de ingreso, pues los resultados finales son similares.
Como siempre, en este sector, la información es difícil de encontrar y se debe recurrir a la WEB para encontrar la oferta que mejor conviene. Un consejo es revisar bien las opciones y no quedarse en las webs promocionadas únicamente.

Para leer mas sobre el congreso:

http://www.europapress.es/salud/noticia-crisis-dispara-19-casos-depresion-espana-20130606122334.html

 

Artículo de Esmeralda Arigüel

 

2018-09-12T13:02:48+00:00