La patología dual (PD) se define como la convergencia de un trastorno psiquiátrico y un trastorno por consumo de sustancias (TCS). Se produce cuando ambos trastornos aparecen a la vez, debido al consumo de sustancias o causado por la presencia de un trastorno mental. Las personas con TCS tienen un elevado riesgo de presentar trastornos mentales, entre el 30% al 75%; por otro lado, al menos la mitad de las personas con enfermedad mental severa pueden desarrollar entre un 20% a 50% TCS (Ordóñez et al., 2019).
Las terapias de tercera generación, también llamadas terapias contextuales, están en pleno desarrollo en el ámbito de la psicología, en concreto en la terapia cognitivo-conductual (TCC). Se evidencia que su uso produce mejoras en patologías, en el área física y en el área psicológica (Luengo et al., 2018).
Las terapias de tercera generación persiguen dar estrategias a las personas, para facilitar la aceptación de situaciones que no se pueden cambiar y transformar lo que puede ser transformado, dentro de los propósitos de vida de la persona. Se emplean diferentes herramientas, como por ejemplo prácticas de atención plena o mindfulness, permitir que pensamientos y emociones no deseadas estén presentes y el distanciamiento cognitivo, con el objetivo de conseguir modificaciones en el pensamiento (Luengo et al., 2018).
Las terapias contextuales más representativas son: la Terapia Dialéctico-Conductual (DBT), la Psicoterapia Analítico-Funcional (FAP), la Terapia de Pareja Conductual Integrativa (IBCT), la Terapia Cognitiva Basada en la Conciencia (Mindfulness) (MBCT) y la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) (Zych et al., 2012).
Estas terapias contextuales han aportado conocimientos para el tratamiento en diferentes patologías, como por ejemplo en el área de las adicciones (Perea, 2017).
Barraca (2016) sostiene que la validez de las terapias de tercera generación puede ser diferente en función de la patología que presente la persona (Rodríguez et al., 2022). Según García y Valdivia (2018), ACT es efectiva para la intervención en la ansiedad social, obteniendo mejores resultados que la TCC. García y Valdivia (2006) señalan que ACT también ha resultado efectiva en el tratamiento de los síntomas depresivos, psicosis, trastorno obsesivo-compulsivo, síntomas de ansiedad y en los trastornos por consumo de sustancias (Rodríguez et al., 2022).
Etiología y características de la patología dual
La etiología exacta de la adicción a sustancias no es conocida, pero sí que se conoce que existen diferentes factores de riesgo que pueden favorecer la aparición de la adicción, tales como los factores genéticos, el efecto de las sustancias, factores sociales, alteraciones emocionales y síntomas de ansiedad (Ordóñez et al., 2019).
Se pueden señalar algunas características asociadas a las personas con patología dual (Confederación de Salud Mental de España, 2020):
- Elevada convergencia entre la enfermedad mental y el trastorno por abuso de sustancias
- Negación de la enfermedad
- Mayor asistencia a urgencias que requieren en algunos casos hospitalización en psiquiatría
- Fallos en tratamientos anteriores
- Dificultad en el cumplimiento terapéutico con mayor riesgo de volver a consumir
- Los pacientes tienen mayor vulnerabilidad ante los problemas, con mayor repercusión en su enfermedad si aparecen estresores
- Mayor índice de desempleo y marginación social.
Trastorno más común en patología dual
Los trastornos del estado de ánimo y los trastornos de ansiedad son los trastornos mentales que tienen más riesgo de aparición cuando la persona presenta un trastorno por consumo de sustancias (San et al., 2016).
Se plantean las siguientes teorías para explicar la alta asociación de DM (depresión mayor) y TCS (trastorno por consumo de sustancias) (Tirado et al., 2018):
- TCS y DM presentan factores predisponentes similares, como por ejemplo situaciones de estrés, trastornos psicológicos y predisposición biológica que conlleva al inicio de los dos trastornos, sin que haya una causa-efecto entre ambos.
- El consumo prolongado de drogas trae consigo alteraciones neurobiológicas.
- El TCS se produce para poder «calmar» la DM. En estas circunstancias, la DM aumenta la probabilidad de consumo.
Intervención en patología dual
La bibliografía sobre el tratamiento en patología dual propone que las intervenciones que combinan tratamientos psicológicos y fármacos tienen mayor efectividad en la disminución de la sintomatología y en la mejoría del estado del paciente con patología dual (Martín y Martín, 2024).
Según la Confederación de Salud Mental de España (2020), lo primordial en la patología dual es que el paciente tenga conciencia de las dos enfermedades. En el caso de que el paciente no tenga la suficiente conciencia de una o de las dos enfermedades, puede provocar que la persona presente menor colaboración en la intervención, propiciando que la fase de recuperación sea más lenta.
ACT en patología dual
En la intervención en el trastorno por consumo de sustancias, el objetivo por parte de la ACT es apoyar al paciente a conectar con sus respuestas más complejas. En otras palabras, ACT facilita generar diferentes alternativas a la huida del dolor o a explorar continuamente sensaciones placenteras. ACT persigue que la persona pueda tener una vida acorde a sus valores. En consecuencia, el tratamiento se orienta a una preparación sistemática con la finalidad de manejar los procesos mentales y emocionales vinculados con el abandono del consumo, con la condición de que el paciente lo haya escogido y sea una parte imprescindible para poder avanzar en el proceso (Páez y Montesinos, 2019).
Los estudios de intervención y tratamiento han evidenciado la validez de ACT como método de intervención en varias sustancias. Primeramente, aparecen los ensayos de la adicción a opiáceos y a otras drogas, posteriormente, ensayos en relación con el trastorno por consumo de alcohol, finalmente se presentan los estudios por consumo de tabaco (Páez y Montesinos, 2019).
En un estudio llevado a cabo por A.Tiak y Cols, revisaron 39 ensayos clínicos relacionados con enfermedades mentales y otros trastornos como la depresión, la ansiedad, trastornos por consumo de sustancias y trastornos psicosomáticos, la conclusión del metaanálisis revela que ACT presenta mayor eficacia que otras intervenciones o el placebo, y que es tan eficaz como los tratamientos estándar en trastornos depresivos, de ansiedad , trastorno por consumo de sustancias y trastornos psicosomáticos (Coletti y Teti, 2015).
Conclusión
Los estudios acerca de las personas que presentan patología dual van incrementando con el paso del tiempo, aunque se necesita más investigaciones, experiencias y enfoques novedosos en la intervención con la patología de estas personas (San et al., 2016)
Lingford-Hughes et al. (2012) describen que hay una mayor tendencia a investigar y a conocer los síntomas psicopatológicos asociados a las adicciones a sustancias, probablemente en consecuencia al número elevado de casos en la población general y en algunos pacientes. También señalan y se interesan por los efectos que puede tener tanto la enfermedad mental como la adicción en el progreso y en la previsión de la patología del paciente (San et al., 2016).
Varios análisis han enfatizado las terapias de tercera generación. En concreto, se ha hallado que los tratamientos que utilizan ACT, atención plena y la terapia dialéctica comportamental pueden ayudar al paciente en el cumplimiento terapéutico y a mantener la abstinencia (Cuartas, 2023).
Para finalizar, cabe señalar que las terapias contextuales han aparecido estos últimos años como tratamientos muy eficaces para el trastorno de patología dual, favoreciendo un cambio de modelo de intervención, concentrándose en la aceptación, adaptabilidad, la atención plena y en vez de querer evitar el malestar, se busca que la persona pueda tener un compromiso de vida acorde a sus valores.
Bibliografía
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Tirado Muñoz, J., Farré, Ariana., Mestre Pintó, J., Szerman, N., y Torrens, M. (2018). Patología dual en depresión: recomendaciones en el tratamiento. Adicciones, 30 (1), 66-76. Disponible en: https://doi.org/10.20882/adicciones.868
Zych, Izabela., Buela Casal, G., Sierra, J.C., y Gómez Rodríguez, S. (2012). El conocimiento y la difusión de las terapias conductuales de tercera generación en psicólogos españoles. Anales de psicología, 28 (1), 11-18. Disponible en: http://hdl.handle.net/10201/26367
Redactado por Alicia Aranda Sánchez, psicóloga en periodo de prácticas en Orbium Desarrollo