Los niños y adolescentes actuales son lo que se conoce como nativos digitales: han nacido y crecido rodeados de tecnología. Manejan teléfonos móviles, tabletas, ordenadores y redes sociales con una facilidad sorprendente. Pero esa fluidez no implica que sepan protegerse de los peligros que alberga el entorno digital.
Internet ofrece oportunidades educativas, creativas y sociales. Sin embargo, también expone a los menores a situaciones de riesgo que pueden afectar su bienestar físico, emocional y psicológico (Livingstone et al., 2018). Entre ellos, destacan la adicción al móvil, el ciberacoso, el sexting y el grooming.
Adicción al móvil: cuando la conexión se convierte en dependencia
Cada vez más estudios alertan del uso problemático de los smartphones en niños y adolescentes. Aunque el concepto de adicción al móvil aún no está formalizado como diagnóstico clínico en los manuales oficiales, existen signos claros de una relación disfuncional con la tecnología:
- Irritabilidad si se les retira el teléfono.
- Dificultad para concentrarse sin él.
- Reducción de actividades offline (lectura, juego, interacción familiar).
- Uso compulsivo, incluso durante la noche (Domoff et al., 2020).
El uso excesivo del móvil se ha asociado a alteraciones en el sueño, ansiedad, dificultades escolares y menor rendimiento académico. En etapas clave del desarrollo, este desequilibrio puede interferir con la maduración emocional y social (Twenge & Campbell, 2018).
Riesgos de Internet y redes sociales
Las nuevas formas de comunicación a través de redes sociales también traen consigo formas nuevas y peligrosas de acoso y exposición. Las más comunes son:
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Grooming
El grooming ocurre cuando un adulto contacta con un menor a través de Internet con fines sexuales. El agresor suele ganarse la confianza del niño o adolescente, fingiendo tener su edad o mostrando interés afectivo.
Según la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD, 2023), el grooming puede incluir:
- Solicitudes de fotos íntimas.
- Intentos de contacto físico en el mundo real.
- Amenazas si el menor no colabora.
Este tipo de interacción, además de ilegal, provoca graves secuelas psicológicas como miedo, culpa o trauma, por lo que es imprescindible abordarlo desde la prevención y la educación.
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Sexting
El sexting consiste en el envío de imágenes o vídeos de contenido sexual a través del móvil o redes. Puede ser:
- Activo: cuando el propio menor se fotografía o graba.
- Pasivo: cuando recibe imágenes de otras personas.
Aunque muchos adolescentes lo ven como un acto de confianza o juego, la pérdida de control sobre estas imágenes puede dar lugar a chantajes, humillaciones públicas y ciberacoso, con alto impacto emocional (Van Ouytsel et al., 2017).
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Ciberbullying
El ciberbullying es el acoso entre menores mediante medios digitales. Incluye insultos, amenazas, suplantación de identidad, difusión de rumores o imágenes humillantes.
A diferencia del acoso escolar tradicional, el ciberacoso puede ocurrir las 24 horas del día y ante una audiencia mucho más amplia. Se ha vinculado con:
- Trastornos de ansiedad y depresión.
- Aislamiento social.
- Pensamientos suicidas (Kowalski et al., 2019).
Cómo afecta a la autoestima y el desarrollo emocional
Los insultos, burlas o la exposición de contenido íntimo pueden afectar gravemente la autoestima de los niños, sobre todo en etapas donde esta se está formando. Como la identidad personal se construye en parte a partir de la imagen que recibimos de los demás, el entorno digital puede convertirse en una fuente constante de presión y malestar.
En algunos casos, estos daños emocionales derivan en síntomas clínicos como:
- Trastornos del estado de ánimo.
- Trastornos alimentarios.
- Conductas de autolesión o suicidio (O’Reilly et al., 2018).
Consejos y recomendaciones para padres
Desde Orbium, proponemos una serie de medidas preventivas para que los padres acompañen a sus hijos en el mundo digital con más seguridad y confianza:
Educación digital temprana
- Habla con tus hijos desde pequeños sobre qué es Internet, cómo se usa y cuáles son sus riesgos.
- Enséñales a diferenciar entre lo privado y lo público.
- Anímalos a contarte si algo les incomoda o asusta en la red.
Conocer las herramientas tecnológicas
- Aprende a usar las redes sociales y aplicaciones que usan tus hijos.
- Configura los controles parentales en dispositivos.
- Revisa periódicamente la configuración de privacidad de sus cuentas.
Normas claras y coherentes
- Establece horarios para el uso del móvil e Internet.
- Fomenta espacios libres de pantallas (por ejemplo, durante las comidas o antes de dormir).
- Negocia con ellos normas realistas y explícales los motivos.
Supervisión activa y diálogo
- Conoce quiénes son sus amigos virtuales.
- Evita espiar: la clave está en el acompañamiento, no en la vigilancia.
- Escucha con empatía y sin juzgar si algo les preocupa.
Recomendaciones concretas
- No aceptar a desconocidos en redes sociales.
- Evitar compartir imágenes íntimas.
- No usar redes sociales con geolocalización activada.
- Cuidar el uso de wifi público no seguro.
- Desconfiar de cámaras web o dispositivos sin protección.
Conclusión: educar en lugar de prohibir
Prohibir el uso del móvil o de Internet rara vez es la solución. En cambio, educar para un uso consciente, crítico y respetuoso es la estrategia más efectiva. El entorno digital llegó para quedarse, y nuestros hijos necesitan herramientas para desenvolverse en él con autonomía y seguridad.
La clave está en acompañar, informar y dar ejemplo. Solo así conseguiremos que la tecnología sea un recurso de crecimiento y no un factor de riesgo.
Referencias
Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). (2023). Guía para el uso seguro de Internet por menores. https://www.aepd.es
Domoff, S. E., Foley, R. P., Ferkel, R. D., & Affuso, O. (2020). Excessive use of mobile devices and children’s executive functioning: Evidence from a nationally representative sample. Pediatric Research, 88, 221–226. https://doi.org/10.1038/s41390-020-0971-0
Kowalski, R. M., Giumetti, G. W., Schroeder, A. N., & Lattanner, M. R. (2019). Bullying in the digital age: A critical review and meta-analysis of cyberbullying research among youth. Psychological Bulletin, 140(4), 1073–1137. https://doi.org/10.1037/bul0000394
Livingstone, S., Stoilova, M., & Kelly, A. (2018). Children’s data and privacy online: Growing up in a digital age. London School of Economics and Political Science.
O’Reilly, M., Dogra, N., Whiteman, N., Hughes, J., Eruyar, S., & Reilly, P. (2018). Is social media bad for mental health and wellbeing? Exploring the perspectives of adolescents. Clinical Child Psychology and Psychiatry, 23(4), 601–613. https://doi.org/10.1177/1359104518775154
Twenge, J. M., & Campbell, W. K. (2018). Associations between screen time and lower psychological well-being among children and adolescents: Evidence from a population-based study. Preventive Medicine Reports, 12, 271–283. https://doi.org/10.1016/j.pmedr.2018.10.003
Van Ouytsel, J., Walrave, M., & Ponnet, K. (2017). Sexting: Between thrill and fear—How schools can respond. The Clearing House: A Journal of Educational Strategies, Issues and Ideas, 90(1), 7–14. https://doi.org/10.1080/00098655.2016.1235957