Trastornos de la personalidad

Es muy frecuente diagnosticar algún trastorno de personalidad al ingreso de los pacientes adictos puesto que su comportamiento y sus esquemas cognitivos han ido variando a lo largo de la época de consumo. Los trastornos de personalidad se refieren a conjuntos de comportamientos que son extraños o diferentes de lo normal en la cultura en la que se vive y que se manifiestan en varias áreas:

  • En la forma de formas de percibir e interpretar una determinada situación
  • En la forma de manifestar el afecto
  • En la forma de relacionarse con los demás
  • En el control de los impulsos

El TLP o trastorno límite es el mas destacado. Genera bastante sufrimiento e interviene negativamente para la realización de las actividades cotidianas. Es frecuente encontrarlo en las personas consumidoras de sustancias o actividades adictivas ya que en estos ámbitos encuentran, en un principio, cierta estabilidad o reducción de la ansiedad y el vacío o la soledad.

Según el DSM IV, el TLP (trastorno límite de personalidad) se refiere a un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y la efectividad, y una notable impulsividad, que comienzan al principio de la edad adulta y se dan en diversos contextos, como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:

  • Esfuerzos frenéticos para evitar un abandono real o imaginado
  • Un patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas caracterizado por la alternancia entre los extremos de idealización y devaluación
  • Alteración de la identidad: autoimagen o sentido de sí mismo acusada y persistentemente inestable
  • Impulsividad en al menos dos áreas, que es potencialmente dañina para sí mismo (p. ej., gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria, atracones de comida)
  • Comportamientos, intentos o amenazas suicidas recurrentes, o comportamiento de automutilación.
  • Inestabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de ánimo
  • Sentimientos crónicos de vacío
  • Ira inapropiada e intensa o dificultades para controlar la ira
  • Ideación paranoide transitoria relacionada con el estrés o síntomas disociativos graves.

Nuestro equipo realiza en el primer momento una valoración y luego interviene de manera integrada con objeto de obtener un resultado positivo rápidamente y que ello suponga un aliciente que incida en la mejora de la calidad de vida del paciente y evite recaídas posteriores.