Adicción al cannabis y el alcohol

La adolescencia es una etapa de cambios. Cambia el cuerpo de los adolescentes, cambian sus gustos, su forma de relacionarse con el mundo y también su forma de pensar. En este periodo aparecen algunas características evolutivas en su pensamiento como la necesidad de autoafirmación, el acercamiento al grupo de iguales, la sensación de invulnerabilidad, la susceptibilidad a las presiones del entorno, el rechazo a la ayuda de los adultos, la necesidad de transgresión, etc., que convierten a la adolescencia en un periodo de especial vulnerabilidad en relación al consumo de drogas.

Por tanto, no es casualidad que el inicio del consumo de alcohol y drogas tenga lugar en esta etapa. Y es necesario que los padres tomen conciencia de si este consumo es ocasional y recreativo o si se convierte en un problema, ya que el organismo de los adolescentes, sobre todo su cerebro, está todavía en desarrollo.

El consumo de alcohol en jóvenes comienza a ser un comportamiento que se está incrementando de forma alarmante. El consumo de fin de semana es ya un hecho y cada vez son mas frecuentes las visitas a urgencias por perdidas de conciencia por intoxicación . Las estadísticas indican que sobre los doce-trece años un porcentaje elevado de jóvenes “juega” a embriagarse de forma rápida.

Después de las sustancias legales, el cannabis es la droga más consumida por adolescentes y jóvenes. El fácil acceso a esta droga, unido a la baja percepción de riesgo que tienen los adolescentes sobre la marihuana y a la percepción de que el consumo de esta droga es algo masivo y extendido en su generación, promueven y justifican el consumo entre los más jóvenes. Además, según la Encuesta sobre el uso de drogas en Enseñanza Secundaria 2014 – 2015 (ESTUDES) que elabora el Plan Nacional sobre Drogas, los adolescentes se inician en el consumo de drogas a edades cada vez más tempranas.